Tiene narices. Tiene narices que yo, que detesto la tauromaquia, tenga que defenderla por una cuestión de coherencia.
Tercera entrada del Cuaderno de Bitácora y última por el momento. Mi intención era expandir estos resúmenes hasta reunir la mayor cantidad posible de curiosidades del proceso creativo de una novela, pero el tiempo se ha convertido una vez más en acérrimo enemigo e implacable rival terminando por proclamarse victorioso.
Ayer terminé el repaso oficial de UNA ISLA LLAMADA UTOPÍA, mi ópera prima que se convertirá, Aladena mediante, en el tercer libro en ver la luz de este autor que os escribe.
...Miguel Ángel Blanco
Con la diestra en recuperación por un accidente que la ha condenado a ser suturada, me reúno con las letras de nuestro particular rincón en la red llevado por la firme intención de cumplir una deuda moral.
Tú no me conocías y sin embargo te llevo dentro. Yo no te conocía y contigo se marchó una parte de mí.
Trece años han pasado desde que, cobardemente, nos fuiste arrebatado.
Los americanos han tenido todo un detalle iluminando el célebre Empire State Building con los colores de la bandera de España.
Aquí os dejo la imagen para la posteridad.
Un saludo.