Esta tarde (30/06/10) tengo el placer de asistir a una entrevista que me realizarán en Torremolinos Televisión en relación a mis dos novelas publicadas, El Vuelo del Cisne y Diario de un Cazador - Linaje.
Intentaré conseguir las imágenes para poder ofrecerlas muy pronto en la web.
Espero que resulte de vuestro interés.
Un saludo.
Hoy me gustaría comentar unas palabras que leí en un artículo de internet atribuidas a la ministra Elena Salgado. Las reproduzco a continuación:
"Para la estabilidad de la zona euro consideramos absolutamente imprescindible prestar atención a la consolidación fiscal; y tenemos que hacerla compatible con el crecimiento".
Continuamos con la sección de Economía y Política de la mano de Juan Ignacio Martín Olea (JIMO). Si os interesa saber más, buscad en el blog el encabezado que comience con JIMO dice:
Os dejo con sus palabras:
"Bueno, yo cada vez me asombro más con las estructuras políticas y de representación de este país nuestro.
No les voy a presentar a Vicente Ferrer, porque el que más y el que menos lo conoce sobradamente.
Tampoco les voy a hablar de su labor, porque todos sabemos de ella.
Vicente se marchó, pero nos queda su obra y la obligación de continuarla.
Ahora, es el momento de que el mundo que tantas veces le ignoró escuche su voz alta y clara en la de millones de personas: ¡Premio Nobel de la Paz ya! Porque él jamás lo pediría.
"Si no te olvidas de los pobres, nunca te equivocarás".
Vicente Ferrer.
¿Por qué el Nobel?: http://www.nobeldelapaz.org/web/
Vota: http://www.palomadelapaz.org/
Vivimos malos tiempos para la literatura. Hace unos meses nos veíamos en la obligación de despedir a Miguel Delibes. Ayer nos dejaba huérfanos otro gran escritor: José Saramago.
Don José finalizó su existencia terrena a las 12:00 del mediodía, hora literaria por excelencia que diría Jorge Guillén, a la edad de 87 años, en su Lanzarote amado. Portugués de nacimiento y español de adopción, nos deja una buena cantidad de obras que reflejan su pensamiento y guardan también un pedazo de su corazón.
No estuve de acuerdo con muchos de sus planteamientos, pero ello no es óbice para reconocer que hemos perdido a un compañero apreciado y que su falta se dejará notar en las letras.
Maestro, donde quiera que esté, descanse en paz.